La buena práctica
La buena práctica elegida para la realización de esta tarea
es la implantación de los planes de igualdad dentro de la Administración
General del Estado.
Estos planes de igualdad son un instrumento fundamental para
la consecución de la igualdad real de trato y oportunidades de las mujeres en
el empleo, tanto público como privado.
Es obligatorio para las empresas de más de 50 trabajadores y recomendable para
todas las demás.
Actualmente, se encuentra vigente el III Plan Estratégico
para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, entre los años 2022 y 2025.
De los planes anteriores, se puede destacar, por un lado,
que la importancia del I Plan pivota en ofrecer la primera radiografía de la
igualdad entre hombres y mujeres en el sector público de la AGE y sus
organismos vinculados, tomándose conciencia de dónde radican las mayores
debilidades, y, por otro, que el II Plan, mucho más estratégico, muestra el
camino para cerrar las desigualdades entre empleadas y empleados públicos y
prestar una especial atención a las situaciones de especial protección en casos
de violencia de género o acoso.
Ámbito en el que actúa la buena práctica.
Con el III Plan para la Igualdad de Género, la AGE establece
un doble objetivo: primero, abordar las necesidades reales del personal al
servicio de la AGE con un alcance global e integral y, segundo,
erradicar cualquier forma de discriminación directa o indirecta por
razón de sexo. Además, pretende ser un referente para el diseño e
implementación de planes de igualdad en todas las organizaciones.
El plan se dirige a todas las personas, tanto hombres como
mujeres, y pretende minimizar las diferencias que pudiesen existir en la AGE
entre hombres y mujeres, tales como diferencias en el salario o comportamientos
diferentes frente a los trabajadores y trabajadoras según el sexo.
Según datos recientes, el número de empleadas y empleados
públicos en España asciende a 2.710.405, de los cuales un 57,59% de los
efectivos al servicio de las AAPP son mujeres y un 42,41% son hombres, por lo
que podemos afirmar que se está consiguiendo paridad de género.
Impacto y
resultados que ha tenido la buena práctica.
Supone un fuerte impulso a la erradicación de cualquier
forma de discriminación, a la formación y sensibilización en materia de
igualdad en todos los niveles administrativos, a las medidas de conciliación y
el fomento de la corresponsabilidad y la protección de las personas en
situaciones de acoso o de las víctimas de violencia de género.
Igualmente, es de destacar el impulso a la captación del
talento femenino en cuerpos donde todavía existe infrarrepresentación por
segregación horizontal de conocimiento y a la organización del trabajo por
objetivos vinculada a la racionalización de horarios, evitando el
presencialismo, tan penalizador para las mujeres.
La implantación del plan:
·
Potencia la captación de talento femenino en el
acceso al empleo público.
·
Promueve como cultura institucional, el
compromiso de la Alta Dirección en la consecución de la igualdad de género en
la carrera profesional.
·
Introduce la figura del Mentoring como palanca
de aceleración de la presencia femenina en los niveles administrativos 28 a 30.
·
Incluye la información, formación y
sensibilización de todo el personal, incluidos los Directivos y Pre Directivos.
·
Incluye la realización de un estudio sobre
diferencias retributivas y brechas salariales en la AGE.
·
Incluye la implementación de protocolos médicos
de vigilancia sanitaria con perspectiva de género.
Puntos fuertes y debilidadesde la buena práctica.
Debilidades
·
Posible falta de participación masculina en las
actuaciones pro-igualdad.
·
Dificultad a la hora de realizar un control
exhaustivo debido a la gran cantidad de trabajadores que pertenecen a la AGE.
Fortalezas
·
Compromiso que existe por la igualdad desde la
institución pública.
·
La Transparencia que existe en la Administración
en relación con los avances en Igualdad y los recursos públicos empleados para
conseguirlo.

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